Geometría Sagrada de la Gran Pirámide

 

 

Te invito a escuchar esta música mientras lees el artículo, dale al play!

Lo que hasta hoy sabemos de la Gran Pirámide de Guiza, como cuerpo geométrico, es que se trata de un poliedro con un polígono regular cuadrado como base y, que de la unión de los vértices de este polígono en un punto común denominado ápice, perpendicular al centro del mismo, se forman cuatro caras iguales triangulares. Esto es correcto, sin embargo es un tanto “limitado”, ya que nuestra percepción acerca de este Templo Sagrado, se ha centrado exclusivamente en el estudio de la mitad yang de su cuerpo multidimensional. La principal atención de nuestra fascinación, se ha centrado en su estructura superficial o cuerpo físico, en su componente masculino, en la mitad de su código oculto, en la mitad del secreto de su totalidad. No obstante, los misterios más impenetrables de Egipto, se encuentran en la unificación con su componente etéreo femenino.

 

La Geometría Sagrada es una rama de la ciencia del Antiguo Egipto, que se centra en el estudio de los principios y técnicas a través de las cuales, El Poder Divino Invisible, El Único Hacedor, La Única Fuerza Causativa y Activa sustenta toda La Creación. La Geometría Sagrada estudia la estructura molecular o disposición tridimensional de los átomos que constituyen las moléculas. La química, ciencia que estudia tanto la composición como la estructura y propiedades de la materia, denomina molécula a un conjunto de al menos dos átomos enlazados covalentemente que forman un sistema estable y eléctricamente neutro. Por la unión de diferentes moléculas, se forman campos fractales basados en polígonos que devienen de los cinco Sólidos Platónicos; los “Poliedros de la Creación”. Cinco aspectos de la naturaleza del Creador, con un potencial infinito. Estos campos de forma, cristalizan los compuestos orgánicos e inorgánicos, es decir, sustancias formadas por la unión de dos o más elementos de la tabla periódica.

 

Toda la energía de la que hablan nuestros científicos más destacados; átomos;  partículas subatómicas; quarks; leptones; bosones; etc. sustentan las moléculas que organizan los campos de forma, aquellos que permiten la manifestación de la Vida. La elevada frecuencia de vibración de esta energía, permite dar forma a todo lo que vemos y a todo lo que no vemos. Para que todas las cosas tengan la misma densidad en la tercera dimensión, su energía tiene que vibrar a la misma frecuencia, esto es un hecho.

 

La Geometría Sagrada es el lenguaje de la Creación, el Código de los códigos, el lenguaje del Universo y, este lenguaje, está compuesto principalmente por dos elementos básicos: energía y geometría, tinta y escritura. Todo lo que existe en la parte en expansión del Universo es un campo de forma que está recargándose constantemente de energía cósmica; la conciencia, es la energía que afianza la trinidad, aquella que opera y se expresa dentro con un único cometido: evolucionar consciente de sí misma.

 

Estos conceptos son los pilares básicos donde se asienta el esoterismo y el gnosticismo, de ahí la creencia de que en la Geometría Sagrada, existen ciertas relaciones entre la geometría, la matemática, la espiritualidad y diversos conceptos místicos.

 

El IV principio hermético de polaridad dice; 

 

<Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse.>

                                                                                                                                                                  El Kybalion.

 

El equilibrio del Universo se sustenta gracias a una polaridad entre lo positivo y lo negativo, lo magnético y lo eléctrico. Uno de los cinco Sólidos Platónicos, el octaedro, como aspecto de la naturaleza del Gran Arquitecto, dispone de ésta dualidad; dos pirámides que realmente no son opuestas, sino que son Uno, las dos caras de una misma energía.

 

Al mismo tiempo y, análogamente al ser humano; hombre o mujer, el cuerpo multidimensional de una pirámide; yin o yang,  se rige igualmente por esta dualidad. Una pirámide de polaridad masculina, yang o física, es decir, perceptible a la vista del ojo humano, “externa”; más otra etérea de idénticas proporciones pero de polaridad femenina o yin, “interna”. Ambas pirámides, construyen una estrella octaédrica o Estrella de David, un cuerpo de luz que oscila tanto en el campo físico, como en el astral. Este cuerpo multidimensional, se sustenta en el interior de un cuboctaedro o Vector en Equilibrio y, el conjunto, en el interior de un toroide; un modelo que el Universo utiliza constantemente para crear y mantener la vida en equilibrio. 

 

  Vídeo protegido por derechos de autor, prohibida su reproducción integra o parcialmente mediante cualquier medio digital, televisión, internet o web TV, sin la autorización del productor. © Iván Paíno 2011.

 

Por consiguiente, un octaedro a su vez, está formado por dos estrellas octaédricas unidas por la base, duales entre sí, constituyendo de ésta manera el Árbol de la Vida de la tradición cabalística. La mitad superior del Gran Octaedro de Guiza representa la vibración masculina, por cuanto apunta al exterior, de cara al sol. La otra mitad del octaedro, la estrella octaédrica femenina, se extiende hacia el interior, hacia abajo, apuntando al centro de Gaia como reflejo etéreo de la forma superior. La unificación de estos dos aspectos del creador, estrella octaédrica superior e inferior, en un solo cuerpo indivisible, crea un nuevo cuerpo geométrico denominado como Estrella Octaédrica de Luz, un vehículo estelar cristalino también conocido como Mer-Ka-Bah. 

 

Vídeo protegido por derechos de autor, prohibida su reproducción integra o parcialmente mediante cualquier medio digital, televisión, internet o web TV, sin la autorización del productor. © Iván Paíno 2011.

 

Este conocimiento ha permanecido geométricamente codificado en las proporciones de la denominada como Cámara del Rey desde el día de su fundación. Gracias al estudio de este antiquísimo Templo Sagrado, sirviéndonos de la misma ciencia que la aplicada por sus arquitectos para su construcción, la Geometría Sagrada, se obtienen resultados geométricos y matemáticos concluyentes, que demuestran, cómo una construcción basada en el número áureo es teóricamente exacta además de proporcionar significado y vida al templo. A partir de aquí, gracias a la intervención del Numero Maestro 22 y al estudio de la geometría fractal, se revelan inéditos descubrimientos, principios, leyes e hipótesis, que multiplicarán los puntos de vista de arqueólogos, investigadores, egiptólogos, piramidólogos, ingenieros, científicos, geobiólogos y místicos. 

 

<Y el Creador, para expresarse en la materia, tomó el vehículo físico y éste, fue hecho a imagen y semejanza de sí mismo, el octaedro…; el hombre>.

Iván Paíno 2013

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: